Semáforo / Autor: Alberto Calderón P.

Estiras la mano                                           

Una moneda binca                                        

cae en la palma  

Sube el cristal 
Voltea a otro lado 
La indiferencia brota                                       

De tus bigotes pintados  

Otro y muchos más:                                      

Labios muecas, aretes,                                

Relojes, corbatas,                                        

Uñas, pelucas, tarjetas.  

Todo se esfuma,                                            

El tiempo pasa                                                  

No te ven 
Pero perciben                                                       

el hambre…  

la soledad, 
al estar lejos de su casa.  

Saben de tu valor Migrante, 
con tu familia a cuestas.                                 

Todo lo que tienes 
va en la mochila.  

Poema de Augusto Roa Bastos en el aniversario de su natalicio en 1917 / ACP

Camino

Donde acaba la raíz comienza el viento,
comienza el caminante su ostracismo,
rompe el terrón su tenue paroxismo
y se apaga en las manos, ceniciento.

Con labios, no con pies, ando un violento
paisaje como sombra de mí mismo
dejando un silencioso cataclismo
en cada piedra, en cada pensamiento.

Pie de jaguar y corazón de garza,
cielo enterrado a golpes de raíces
en el ala de arena que lo engarza.

Voy caminando y siento en las matrices
del tiempo arder mi ida como zarza,
y hasta en mi aliento encuentro cicatrices.

Escritor paraguayo Augusto Roa Bastos. Su obra abarca poesía, cuento, novela, teatro y cine. Autor de El ruiseñor de la aurora, La carcajada y Madama Sui. Muere el 26 de abril de 2005.

Fragmento del libro del Desasociego de Fernando Pesoa en el aniversario de su natalicio en 1888

Aquello que, creo, produce en mí el sentimiento profundo, en que vivo, de incongruencia con los demás, es que la mayoría piensa con la sensibilidad y yo siento con el pensamiento.

Para el hombre vulgar, sentir es vivir y pensar es saber vivir.

Para mí, pensar es vivir y sentir no es más que el alimento del pensar.

Es curioso que, siendo escasa mi capacidad de entusiasmo, ella es naturalmente más solicitada por los que se me oponen en temperamento que por los que son de mi especie espiritual.

A nadie admiro en literatura, más que a los clásicos, que son a quienes menos me asemejo.

De tener que escoger, para lectura única, entre Chateaubriand y Vieira, escogería a Vieira sin necesidad de meditar.

Cuanto más diferente de mí es alguien, más real me parece, porque menos depende de mi subjetividad. Y es por eso por lo que mi estudio atento y constante es esa misma humanidad vulgar que no acepto y de quien disto. La amo porque la odio. Me gusta verla porque detesto sentirla. El paisaje, tan admirable como cuadro, es en general incómodo como lecho.

Poema RECUERDO DE JUVENTUD de William Butler Yeats recordando su natalicio en 1865


Los momentos pasaban como en el teatro;
tenía la sabiduría que el amor hace nacer;
tenía mi cuota de sentido común,
y a pesar de todo cuanto podría afirmar,
y aunque tenía por eso el elogio de ella,
una nube venida desde el norte despiadado
ocultó de repente la luna del Amor.
Creyendo cada palabra que decía,
yo alabé su espíritu y su cuerpo
hasta que el orgullo hizo brillar sus ojos
y sonrojó sus mejillas el placer
y volvió ligeros sus pasos la vanidad;
nosotros, sin embargo, a pesar de esos elogios,
en lo alto veíamos tan sólo oscuridad.
Nos sentamos silenciosos como piedras,
sabíamos, aunque ella no hubiera dicho una palabra,
que aún el mejor amor debe morir,
y se habría destruido en forma cruel
de no ser porque el Amor,
ante el grito de un grotesco pajarillo,
arrancó de las nubes su luna maravillosa.

Traducción de Gerardo Gambolini

Poeta y dramaturgo irlandés. Siempre interesado en el misticismo y esoterismo, fue una de las figuras más representativas del renacimiento literario irlandés

13 de junio día del escritor / Por: ACP

El Día del Escritor se celebra el 13 de junio en la Argentina, en México y otros países ya que ese día, pero de 1874, nació Leopoldo Lugones en Villa María del Río Seco, Córdoba (Argentina).

Este hombre fundó la Sociedad Argentina de Escritores (SADE) que, tras su muerte, fue la institución que estableció el día de su natalicio como el Día del Escritor.

Además de escritor, Lugones fue poeta, ensayista, cuentista, novelista, dramaturgo, periodista, historiador, pedagogo, docente, traductor, biógrafo, filólogo, teósofo, diplomático y político. Con sus cuentos se transformó en el precursor y uno de los pioneros de la literatura fantástica y de ciencia ficción en Argentina.

Realizó viaje por Europa y vivió en París antes de que estallara la Primera Guerra Mundial. Cuando regresó a Argentina fue el director del suplemento literario de ‘La Nación’ y bibliotecario del Consejo de Educación.

Desencantado con la política argentina, insatisfecho por su tarea en una biografía de Roca en la que no podía avanzar y sacudido por una infidelidad, Leopoldo Lugones decide terminar con su vida en una isla del Delta de Paraná el 18 de febrero de 1938 ingiriendo una mezcla fatal de whisky y cianuro.

Fuente: https://www.tycsports.com/interes-general/efemerides/dia-del-escritor-por-que-se-celebra-hoy-13-de-junio-id441943.html

DIOS COMO ESENCIA DE LA ETERNIDAD / Autor: Javier Vitela

La eternidad es el brío de Dios que en su caudal diluye cualquier concepto: el mal simplemente se funde con la oscuridad que lo esconde; el bien con el lustroso brillo de las estrellas opaca su luz. Lo eterno no tuvo
Principio, lo eterno no tendrá fin. Dios es misterio inconmensurable; existencia por antonomasia.

El destino le busca traducción a Dios; el destino lo circunscribe a los límites del entender humano; el destino encarna a Dios
Y lo asemeja al hombre, le da sustancia en todos los elementos de la vida de una persona. Dios es metáfora y se escapa a explicación alguna, pasajeros somos en el infinito, el mismo que todo lo contempla
Desde un principio hasta un final; sin embargo el infinito es solo una pulsación
Diáfana y fugaz del pensamiento de Dios.

Destino insolente que se azota buscando límites a lo eterno, tímido humano que se esconde de Dios en la duda, infierno es la duda misma que en su recalcitrante negación atiza el fuego que en cenizas de nada convierte al hombre, polvo etéreo que flotará
Y flotará arrítmico, lejos del concierto de un orden universal. El tiempo es cómplice del destino que alude al temor del hombre por su impermanencia en este plano, dócil se convierte y sumiso a las reglas del destino,
Sin embargo Dios respeta nuestro libre albedrío. El destino es solo una mala jugada de nuestro ego insolvente, vacío está de las premisas de Dios; lleno está de elucubraciones que nunca podrá conciliar,
Ego arrogante que le otorgamos la estatura
de un Dios.