EL CANTO DE LAS PASIONES / Por: Alberto Calderón P.

La arena recibe el mar que va y viene como los recuerdos en la vida, una veces de forma sutil, otras con una fuerza que estalla como un impacto presente o pasado, se hace presente, de golpe a nuestra vida y la pluma de Gabriela lo atrapa anclando el recuerdo en este poemario, es ahí donde la mujer hecha de finos granos de minerales y brillantes cristales, surge de la huellas que dibuja a su paso sobre la blanca arena, como lo menciona cuando nos confiesa que ama el mar.

La autora nos ofrece sesenta diversos poemas que viajan entre el sentimiento más sublime del hombre, el pasado en un eterno retorno, el canto a la vida mostrando la intimidad de sus pensamientos, con frecuencia recurre al amor como un motor, una fuerza que rompe con la individualidad para transformarse en dos elementos vitales como el día y la noche, tan necesarios para la existencia de los enamorados y que estos se amen sin tregua, en esa elasticidad donde por momentos el otro ser no esta y el recuerdo de su ausencia al no sentirlo cerca, hace crecer su nostalgia, la necesidad de expresarlo provoca qué al estar juntos, unidos nuevamente, se necesita amarlo con toda la intensidad.

La poesía desde sus orígenes recoge las emociones en torno al nacimiento del amor, la pasión, todo el entramado de las emociones y sensaciones que se hacen presentes en cada verso, en cada estrofa, recurre a recordar que a pesar de las barreras, estas no son una limitante cuando el amor está presente colmando el vacío del alma hasta desbordar ese recipiente de nuestra vida, con la felicidad que provoca el enamorado, y ante su ausencia los sentimientos de angustia se hacen presentes, así nos lo dice: El tiempo transcurre lento / esperando tu arribo / …te imagino y mi ritmo cardiaco se acelera / Te esperaré en el lecho / …a la luz del alba, con la dicha / de amanecer entre tus brazos. Fragmentos del poema Don de mirar.

Uno de los sentimientos más nobles en nuestra vida es el amor, ese amor constante que va más allá de la muerte como lo menciona Francisco de Quevedo, otros muchos de los románticos han dejado huella así Rubén Darío, Antonio Machado, sucumben ante su majestuosidad. Entre los románticos aparece en la poesía de Gabriela Jiménez al decir: Luz cegadora / desequilibra tu andar / sientes perder el control / No sueltes mi mano / no dejes morir el amor.

La vida está hecha de luz de variados colores que nos da la naturaleza, las tonalidades del cielo en un amanecer, las hermosas variedades representadas por las flores, las piedras preciosas, la combinación de los colores primarios y sus millones de sutiles variantes van haciendo que nos identifiquemos con algunos y asociemos su significado, con instantes de felicidad cuando la fusión de esas almas que en otoño siembran para florecer en primavera así es el azul violeta del que nos habla Gaby lleno; agregaría que como el color del cielo asociado con la libertad y en su fusión con el violeta siendo referente del romanticismo, hacen una identificación precisa del pensamiento que nos ofrece la autora y si escudriñamos un poco más encontraremos que la nostalgia también que es el título de otro de sus poemas y está asociado al color violeta pudiendo fusionarlo con la armonía del azul …me llamas, me buscas, me escribes / Así la nostalgia me aprisiona y, como tú / finjo que es realidad y no falacia. La lista de significados de ambos colores es amplia como lo son sus poemas que en cierta medida se convierten en un recorrido por su vida, el pasado, el amor a la naturaleza, sobre todo el mar en un juego de metáforas excelentes nos las muestra en su poema Sucedeque diferente / fragancia germina / ya aspira mil / en otra flor. Sucede que / no debe cantar / más su amor / al viejo sauce; / el nido ya lo perdió. También esos tallos robustos que brotan de la tierra buscando la luz dando flores y frutos nos lo ofrece la poeta en Árbol de fuego cuando parece que en invierno sus hojas desaparecen y desprotegido ante la tormenta de la vida es un acto parecido a una pérdida amorosa, queda a la espera de florecer nuevamente atrayendo el futuro y alegraran la vida el canto de nuevos trinos.

Finalizaré mi intervención mencionando que mi amiga la poeta Gabriela Jiménez Vázquez en este poemario nos habla con el corazón en la mano, expresa el amor como uno de los actos sublimes del ser humano, sus letras no solo son palabras, son sentimientos que se transmiten en papel, esta tinta indeleble que ya no podrá borrar, ni lo intentaría. Cuando asistimos a su lectura encontramos esos golpes de luz que son imágenes salvándonos del olvido, integrando erotismo, recuerdos, andanzas y vivencias del mar, reflexiones nocturnas con una interesante y destacada elocuencia en sus metáforas que nos recuerdan la belleza de las letras y el universo.

A partir de su publicación quedará para los demás viéndose reflejados y se identifiquen con el sentir de la autora.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .